Autobiografía

 Autobiografía

Soy Luis Gerardo Rodríguez García, y nací en Tepic, Nayarit un día 25 de mayo del año 2004. Desde niño viví en la localidad de Bellavista, un pueblo cercano a aproximadamente 15 minutos de la ciudad de Tepic. Mis padres son Jesús Gerardo Rodríguez Huchín y Katya Nagace García Bañuelos. 

Desde niño he sido una persona muy tranquila y con una personalidad un poco introvertida, puesto que no acostumbro a abrirme mucho a las personas y a ser el centro de atención, en especial durante mi infancia y adolescencia, aunque paulatinamente he ido transformando este aspecto.

Considero que vengo de una familia muy privilegiada, y no me refiero en el aspecto económico, sino a la cuestión de ser muy unidos, y a que nunca me ha faltado amor y apoyo.

TRAYECTO FORMATIVO

Preescolar

Inicié el preescolar en el 2008 en mi localidad, donde desde muy niño fui un alumno sobresaliente, sabiendo leer iniciando el tercer grado. Aunque esto fue con ayuda de mi tía Lety, a la cual le tengo mucho aprecio y siempre he estado agradecido con ella por el apoyo que me ha brindado desde siempre. No tengo muchos recuerdos del preescolar, evidentemente porque fue hace mucho tiempo.

Primaria

La educación primaria de igual forma la cursé en mi pueblo de origen, iniciando en el 2010 y culminando en el 2016. Durante esta etapa de educación primaria tuve muy buenos recuerdos, los cuales han dado sentido a mi vida y han forjado como soy actualmente. Esta fue una etapa de crecimiento tanto físicamente como emocionalmente. Durante toda la primaria de igual manera fui un alumno destacado, incluso habiendo formado parte de la escolta como el abanderado.

En mi estancia en la escuela primaria conocí muchos amigos que hasta la fecha forman parte de mi círculo social. El más importante fue Gabriel, a quien conocí durante los primeros años y que se convirtió en mi mejor amigo. Con él viví muchos momentos felices que hasta hoy recuerdo con nostalgia. Él se convirtió en un compañero de aventuras, y a quien admiraban, además de que gracias a él me adentré en el mundo del ciclismo, siendo una parte muy importante en mi vida, y mi inicio en el mundo del deporte. 

Sin embargo, también tuve muchos errores a esta edad, sobre todo al cursar sexto grado, donde debido a algunas malas amistades me veía envuelto en problemas constantes, al punto de llegar a corromperme y cambiar mi personalidad de alguien bueno y tranquilo a la de un chico más problemático.

Además, aquí fue donde me enamoré por primera vez de alguien, siendo en sexto año. La razón fue muy graciosa ya que esa niña me empezó a gustar por sus tenis, y viendo su estilo me comencé a enamorar cada vez más, y lo mejor de todo era que sabía que yo también le gustaba, aunque ella no lo demostraba. Nos pasábamos escribiendo mensajes y platicábamos mucho por redes sociales, aunque era muy curioso que en persona nos hablábamos mínimamente, aún, siendo del mismo salón.

También, durante la etapa de primaria, comencé a hacer ciclismo, el cual primero inicié a hacer con mi padre y posteriormente me incorporé al club de mi localidad, y sin duda me hacía falta porque comencé a subir de peso y era evidente, aunque no exageradamente; sin embargo, no me sentía cómodo con mi cuerpo.

Secundaria

La secundaria de igual manera me brindó grandes recuerdos y experiencias. 

Durante primer año dejé de ser un alumno destacado, quizás porque me faltaba adaptarme a esta nueva etapa, el hecho fue que no era el alumno más ejemplar como lo venía siendo desde siempre, pero nunca descuidé mi educación, aunque en segundo y tercer año retomé mi buen camino académico, siendo el alumno más destacado de mi grupo. 

En esta etapa me dediqué más de lleno al ejercicio, siguiendo con el ciclismo de montaña, y comencé a entrenar diario de manera intensa, pudiendo bajar de peso y sentirme más sano y mejor emocionalmente. Además de entrenar por hacer ejercicio y mantenerme activo, lo hacía para competir, por lo cual ahora estaba muy centrado en este deporte, donde gracias a ello visitaba varias partes del estado y conocía ambientes diferentes. 

Al inicio en las competencias no me iba muy bien, pero poco a poco fui agarrando confianza y experiencia y empecé a subirme a los podios.

Dentro de mi club era uno de los más destacados junto a mi primo, quienes entrenábamos muchísimo para ir mejorando, y en algunas ocasiones competíamos entre nosotros para ver quién era mejor, pero siempre estábamos a la par.

De las competencias más importantes en que participé fue en un maratón de Jala de 50 km, donde subíamos los cerros y se tenía que atravesar todo tipo de terrenos, y sin duda fue una experiencia demasiado cansada pero increíble, y más por un contratiempo donde se me trozó la cadena por el kilómetro 30 y no sabía qué hacer porque en ese momento no traía las herramientas para repararla, y tuve que irme caminando varios kilómetros hasta que llegó un vehículo que iba arreglándolas y por suerte pude continuar, pero ya muchos me habían rebasado.

La ruta más difícil que seguí fue el camino a Talpa por los cerros, el cual era una ruta que seguía cada año en noviembre a la cual asistían muchos ciclistas de distintas partes, que consistía en ir de Tepic hasta Talpa de Allende sólo en bicicleta, pedaleando durante dos días enteros, aproximadamente 10 horas de pedalear al día, descansando únicamente a la hora de dormir donde nos hospedábamos en hoteles que quedaban de paso para madrugar al día siguiente. Los ciclistas que no tenían el entrenamiento suficiente y no podían seguir se subían a las camionetas que nos iban acompañando, pero yo sabía que podía completarlo sin ayuda, y así fue. Este fue un gran reto para mí, pero sabía que gracias a mi entrenamiento y sobre todo a la fortaleza de mi mente lo podría lograr.

Preparatoria

La preparatoria fue una etapa donde conocí muchos amigos, aunque de la que menos tengo anécdotas y recuerdos. A partir de aquí dejé de ser el alumno más destacado del salón, pero seguía siendo de los más cumplidos. 

Estudié en la preparatoria #13 de Tepic, en donde a final de año surgió la pandemia y la cual cambió el mundo, por lo que gracias a ello comenzaron las clases en línea.

Esta al ser una etapa donde no se podía salir de casa debido a la cuarentena, descuidé mucho mi físico y dejé de hacer ejercicio, por lo que comencé a subir de peso debido a que me la pasaba todo el día en mi cuarto jugando videojuegos y comiendo comida chatarra.

Al finalizar pandemia y comenzar de nuevo con clases presenciales retomé mi camino saludable y volví a entrenar, aunque esta vez ya no ciclismo, sino que comencé en el gimnasio a entrenar pesas y cuidando mi alimentación, y logré bajar de peso y por primera vez en mi vida comenzaba a verme como me gustaba, aunque sabía que me faltaba trabajar más en mi cuerpo.

En el último año de preparatoria conocí a la que sería mi novia, Salma, con quien llevo tres años de relación.

Licenciatura

Actualmente estudio en el Instituto Estatal de Educación Normal de Nayarit (IEENN), y estoy cursando el cuarto y último año de la licenciatura en educación primaria y en ella he formado recuerdos muy buenos y agradables. 

Al iniciar la carrera, no estaba convencido de querer seguir estudiando esa, debido a que tenía una idea muy diferente sobre lo que era ser maestro antes de iniciarla. Pero una vez entrando a la escuela me di cuenta de cómo era la realidad de un maestro y lo que implicaba, por lo cual había decidido darme de baja, pero mi condición era hacerlo después de ir a mis primeras observaciones.

Afortunadamente, gracias a las visitas en mi primera escuela primaria reafirmé que sí me gustaría ser maestro y que los niños necesitan realmente a un docente que los aprecie y los enseñe a ser buenas personas con valores.

Hoy en día sigo con la idea muy firme de querer ser maestro y tener vocación de la profesión, para enseñar a los niños a superarse y ser mejores personas.


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